El lunes de carnaval inició en la región Puno con viviendas y negocios adornados con flores, serpentinas, globos, dulces y mistura, marcando así el inicio del tradicional Taripacuy y la Challa.
Esta es una costumbre andina, celebrada justamente en el lunes de carnaval, y representa un agradecimiento a la Pachamama por los frutos recibidos, “decorar las fachadas y atraer prosperidad”, señalaron.
Desde muy temprano, diferentes comerciantes se apostaron en diferentes calles de Puno y Juliaca, y a nivel regional, donde vendieron flores y demás productos propios de cada lugar.
Ellos explicaron que el Taripacuy es la ofrenda principal que incluye adornar casas y negocios con flores, especialmente cantutas, además de serpentinas, mezclado con sahumerios.
Además de adornar las fachadas, los pobladores visitan los cementerios para decorar las tumbas de sus seres queridos con globos y serpentinas, y a menudo se baila al ritmo de tarkadas y pinquilladas.
Las calles de Juliaca y otras localidades de Puno se llenaron de colores y pinturas, consolidando el carnaval de Puno como una de las festividades más importantes de la región.
