La consejera María Elena Mamani Apaza alertó sobre la urgencia de que las autoridades actúen con mayor rapidez para apoyar a las poblaciones más afectadas por las intensas lluvias en Puno. Según Mamani Apaza, la falta de información precisa sobre las zonas golpeadas y el número de damnificados está dificultando una intervención eficaz del gobierno regional. La situación se agrava con pronósticos que indican que las precipitaciones continuarán hasta el 20 de marzo.
Mamani Apaza subrayó la necesidad de un trabajo coordinado entre el gobierno regional y los ministerios para obtener datos exactos sobre la emergencia. Esta información, según la consejera, es clave para enviar la ayuda que las familias afectadas requieren de manera inmediata. Sin ella, la distribución de recursos y la atención a las zonas críticas se vuelven lentas e ineficientes.
Asimismo, el ingeniero John Nilton Ccama Lipa, jefe de la Oficina Regional de Gestión de Riesgo y Desastres de Puno, enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad para manejar la crisis. Aunque Mamani Apaza reconoció su disposición a colaborar, señaló que se necesita mayor comunicación y eficacia en su labor para dar respuestas rápidas a los problemas que enfrenta la región.
La permanencia de Ccama Lipa en el cargo depende del gobierno regional, pero Mamani Apaza insistió en que debe priorizar soluciones prontas ante la emergencia. Las lluvias persistentes, que han causado desbordes de ríos y otros desastres, exigen mayor previsión y acción para evitar que la situación empeore en los próximos días.
La consejera también hizo un llamado a las municipalidades para que brinden información detallada al gobierno regional. Este paso, según Mamani Apaza, permitiría una actuación inmediata y una ejecución efectiva del presupuesto destinado a atender las emergencias. La población puneña espera respuestas concretas y acciones rápidas ante la difícil situación que atraviesa.
En este contexto, Mamani Apaza destacó la importancia de que el gobierno regional agilice el uso de los recursos disponibles y coordine esfuerzos con todas las instancias. Solo así, según la consejera, se garantizará una atención oportuna y eficaz a quienes más lo necesitan en estos momentos de crisis.
Mientras tanto, las poblaciones afectadas continúan a la espera de ayuda, mientras las lluvias no dan tregua y la emergencia sigue creciendo. La presión sobre las autoridades aumenta, y la población exige soluciones inmediatas ante una situación que parece no tener fin.
