En Puno, se plantea implementar una tasa cultural para que las grandes empresas como cerveceras, hoteles y operadores turísticos aporten económicamente al financiamiento de la festividad de la Virgen de la Candelaria. La medida, impulsada por el antropólogo Aldo Rojas, busca que quienes obtienen grandes ganancias durante la festividad retribuyan a la comunidad y contribuyan al desarrollo cultural de la región.
La propuesta establece que estas empresas destinen el 1.5% de sus ventas brutas generadas en febrero a un fondo cultural. Este fondo será administrado por un comité integrado por representantes de la Municipalidad de Puno, la Federación Regional del Folklore y Cultura, y otros actores locales. Los recursos se destinarán a mejorar la infraestructura turística, promocionar la festividad y apoyar actividades culturales.
El planteamiento excluye a los pequeños negocios locales para proteger a los emprendedores más vulnerables. Según Aldo Rojas, las grandes empresas, que obtienen enormes beneficios durante la fiesta, hacen aportes mínimos en comparación con sus ganancias, generando malestar entre los pobladores.
La iniciativa busca que Puno adopte prácticas similares a ciudades europeas, donde tasas turísticas han demostrado ser una herramienta efectiva para conservar y potenciar el patrimonio cultural. Rojas sostiene que la autonomía municipal permite implementar esta medida, la cual, además, se gestionaría con transparencia bajo supervisión de la SUNAT.
El reglamento propuesto detallará cómo se calculará la tasa y se administrarán los fondos. La idea es garantizar el uso adecuado de los recursos para que beneficien directamente a la comunidad y contribuyan al desarrollo sostenible de la festividad.
Aldo Rojas instó a los regidores municipales a considerar esta propuesta y darle prioridad. Señaló que la medida no solo fortalecerá la cultura puneña, sino que también incentivará un compromiso social más justo por parte de las empresas que lucran con la festividad.
La ordenanza, de ser aprobada, garantizará que los beneficios económicos de la Virgen de la Candelaria se traduzcan en un impacto positivo para la población, preservando la riqueza cultural de Puno y promoviendo un desarrollo inclusivo.
