El 27 de mayo, la sociedad civil denunció graves irregularidades en la Empresa Municipal de Saneamiento Básico de Puno (EMSA Puno), revelando la existencia de un servidor «fantasma». Dorian Valerio Andía Carreón, contratado en febrero, cobra mensualmente sin ser conocido en la institución.
Dorian Valerio Andía Carreón, arequipeño, fue contratado para «brindar asistencia al directorio» por 1700 soles mensuales. Sin embargo, los trabajadores de EMSA Puno no lo conocen, excepto el presidente del Directorio, Juan Luigui Mendoza Sota, quien tendría un vínculo cercano con él.
Fotografías obtenidas muestran a Mendoza Sota y Valerio Andía compartiendo momentos de ocio, lo que aumenta las sospechas sobre su contratación. La sociedad civil exige explicaciones sobre esta relación y la influencia ejercida para su contratación.
La regidora Eliseny Vargas ha solicitado un informe detallado sobre los pagos a Valerio Andía. Además, se pedirán registros de cámaras para verificar su asistencia a EMSA Puno desde su contratación el 5 de febrero.
Los regidores de la Municipalidad Provincial de Puno no descartan acciones legales. Esperan la próxima sesión de Concejo Municipal, antes de la quincena de junio, para que el Directorio y funcionarios rindan cuentas sobre estas irregularidades.
El gerente general de EMSA Puno, Luis Aguilar, confirmó que una retroexcavadora contratada por 35,400 soles nunca prestó servicios. Se giró una Orden de Servicio de 24,842 soles, pero la maquinaria «fantasma» nunca llegó a la entidad.
Pedro Rodríguez Huanca, gerente de Ingeniería, renunció el 27 de mayo, alegando acoso laboral. Fue designado el 31 de enero y denunció haber sido objeto de maltrato en una sesión extraordinaria de Directorio el 22 de mayo.
La sociedad civil presentó un documento al Directorio de EMSA Puno y a la Municipalidad Provincial de Puno, detallando presuntas irregularidades. Entre ellas, la contratación de Valerio Andía y el pago por maquinaria no utilizada.
La falta de respuesta de Mendoza Sota y otros integrantes del Directorio aumenta las sospechas. Llamadas y mensajes al número 950…742 quedaron sin respuesta, profundizando el misterio sobre estas contrataciones irregulares.
Este escándalo en EMSA Puno revela graves fallas en la gestión y transparencia de la institución. La sociedad civil y los regidores exigen respuestas claras y acciones concretas para resolver estas irregularidades y restaurar la confianza en la entidad.
