Más de 12 millones de peruanos recuperan el acceso completo a servicios de salud pública tras el fin de la paralización laboral más extensa del año. Los trabajadores de EsSalud alcanzaron un acuerdo con la institución este lunes 23 de septiembre, poniendo fin a 14 días de protestas que comenzaron el 9 de septiembre pasado.
La normalización de servicios médicos abarca todo el territorio nacional, incluyendo consultas externas, emergencias y procedimientos programados suspendidos durante el paro. En Puno, el Hospital III Base de Salcedo reanuda las citas programadas que se vieron interrumpidas, pues durante la huelga únicamente atendía casos de emergencia médica.
El elemento decisivo para destrabar las negociaciones fue la aceptación laboral de la propuesta institucional sobre asignación por cumplimiento de indicadores de desempeño. Esta medida entrará en vigencia a partir del año 2026, estableciendo un nuevo marco de evaluación y recompensas para el personal sanitario nacional.
La protesta surgió inicialmente como rechazo al presidente ejecutivo Segundo Acho y su vinculación con Alianza Para el Progreso, partido dirigido por César Acuña. Los trabajadores cuestionaban la gestión institucional y demandaban cambios estructurales en la administración del sistema de salud pública del país.

El convenio establecido contempla compromisos adicionales para combatir la corrupción dentro de la institución sanitaria. Los gremios lograron incluir cláusulas específicas que buscan transparentar los procesos administrativos y fortalecer los mecanismos de control interno en todos los establecimientos de salud a nivel nacional.
Además, el acuerdo prevé la realización de concursos para jefaturas en diferentes áreas y especialidades médicas. Esta medida responde a las demandas laborales sobre meritocracia y selección transparente de cargos directivos, buscando mejorar la calidad de gestión en los centros de salud regionales.
La institución se compromete también a reducir las brechas de personal existentes en establecimientos de salud regionales. Este punto resulta crucial para garantizar una atención adecuada en provincias donde la escasez de profesionales sanitarios afecta la calidad y oportunidad de los servicios médicos brindados.
Con la reanudación total de actividades, EsSalud enfrenta el desafío de recuperar la confianza ciudadana tras dos semanas de servicios limitados. La institución deberá demostrar que los compromisos adquiridos se traducen en mejoras concretas para los millones de asegurados que dependen del sistema público de salud.
