El pasado 16 de noviembre, más de 90.000 jóvenes en pobreza extrema rindieron el examen de Beca 18 persiguiendo una promesa vacía, una convocatoria sin respaldo financiero que el Estado diseñó sabiendo que no contaba con recursos para cumplirla.
La directora de Pronabec, Alexandra Ames Brachowicz, anunció en agosto las 20.000 becas adicionales. El proyecto de presupuesto 2026 enviado al Congreso el 30 de agosto no incluía ni un sol para estas becas integrales pese a necesitar más de 600 millones.
Los funcionarios responsables como la expresidenta Dina Boluarte y el exministro Morgan Quero ya no están en cargos, Ames renunció tras el escándalo. «Si no había presupuesto, las autoridades del MEF y Minedu debieron encontrar una solución», cuestionó Anthony Ramos, representante de la Red Nacional Juventudes, evidenciando cómo desde la sociedad civil intentan solucionar un problema que compete a funcionarios.
El engaño desde el Congreso
El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez Miranda, ratificó la promesa cuando el gabinete de José Jerí buscaba el voto de confianza. «Apostamos por el acceso real a educación superior, otorgaremos 20.000 becas 18«, declaró mientras su gobierno había enviado un presupuesto sin recursos.
Ana, hija de obrero y trabajadora de limpieza, resume la traición tras meses de preparación. «Yo quiero sacar a mis papás de la pobreza, que vivan cómodamente y ya no estén trabajando tanto, yo veo que sufren mucho», expresó la joven para quien quedarse sin beca significa renunciar.
Carlos llegó desde Cajamarca y descubrió en Lima que no sabía nada. «Al ver que no hay presupuesto me baja la moral, la autoestima, uno viene de provincia a estudiar», confesó este joven angustiado porque su hermano también viene y sería doble gasto familiar.
Futuro truncado para toda una generación
Una madre cuya hija perdió a su padre en trágico accidente y ahora abraza Beca 18 para ser docente, recuerda su propia experiencia. «Muchos dejaban la carrera a mitad porque no podían trabajar y estudiar, empezamos 40 y tantos y terminamos 15 la carrera», narró evidenciando el riesgo masivo de deserción que enfrentan estudiantes sin recursos económicos.
«Nos están truncando el futuro porque cuando nacemos tenemos sistema de salud estropeado, oportunidades limitadas, no podemos ir a universidad particular», explicó Noelia Chávez Ángeles, exsecretaria nacional de la Red Nacional Juventudes. «Si el Estado recorta presupuesto para becas, está impidiendo que nosotros salgamos adelante», denunció evidenciando cómo se manipula sistemáticamente las esperanzas de los jóvenes más vulnerables.
El dictamen de la Comisión de Presupuesto debatido en noviembre tampoco incluyó recursos en sus 239 páginas. «La educación es un derecho, ellos prometieron estas becas, las convocatorias se abrieron, se tiene que cumplir», exigió Chávez. «Los jóvenes ya cuentan con sus alquileres, cuando empiecen clases va a haber un caos«, advirtió sobre la crisis inminente que dejará a 20.000 jóvenes talentosos a la deriva sin alternativas educativas.
