La falta crónica de agua en la ciudad de Huancané se convirtió en un factor importante que agravó la tragedia del incendio en el karaoke donde diez jóvenes murieron calcinados la tarde del jueves 4 de diciembre. Vecinos desesperados intentaban controlar las llamas con baldes vacíos, mientras la ciudad enfrentaba quince días consecutivos sin agua, a pesar de encontrarse a apenas un kilómetro del lago Titicaca, así lo denunciaron pobladores y familiares de las víctimas durante una protesta.
Una vecina del jirón Lima relató la desesperación que vivieron al intentar apagar el incendio sin recursos: «Hemos apagado con lo que hemos tenido, con baldes, los que podíamos, pero hace 15 días nos cortaron el agua, no teníamos nada», expresó visiblemente afectada por la impotencia de no poder salvar a los jóvenes atrapados en el segundo piso del establecimiento que funcionaba de forma clandestina en la quinta cuadra.
La situación obligó a los vecinos a la empresa encargada del servicio de agua potable, que tuvo que enviar una cisterna desde otra zona para ayudar a controlar las llamas. El tiempo perdido esperando el agua resultó fatal para los ocho estudiantes del pedagógico y dos acompañantes que quedaron atrapados. Las puertas y ventanas estaban selladas, sin posibilidad de escape, mientras el fuego consumía la estructura de madera.
Huancané: La falta de agua se convirtió en un factor importante que agravó la tragedia del incendio de karaoke donde 10 jóvenes murieron calcinados vecinos desesperados intentaban controlar las llamas con baldes vacíos, mientras la ciudad enfrentaba 15 días consecutivos sin agua pic.twitter.com/BXlCF6e3FA
— Pachamama Radio (@PachamamaRadio_) December 6, 2025
Durante la protesta frente al municipio provincial, el director del pedagógico público denunció la paradoja que vive la ciudad: «Solamente tenemos una hora de agua al día, estando a un kilómetro del lago Titicaca», cuestionó ante las autoridades que permanecían en silencio.
Los manifestantes señalaron que este problema viene siendo ignorado por la gestión municipal, pese a que existen manantiales que podrían ser potabilizados para garantizar el abastecimiento permanente.
Los vecinos explicaron la falta de respuesta de las autoridades: «Cuando tú vas a reclamar a la oficina del agua, nunca está el encargado. Hemos tenido este problema ya por mucho tiempo. Nosotros tenemos agua una vez al día, una hora nada más», evidenciando un abandono que ahora cobra dimensión trágica.
Los familiares responsabilizaron directamente a las autoridades municipales por la negligencia en garantizar servicios básicos como el agua, que resultaron cruciales en esta emergencia. «No puede ser que estemos al lado del lago más grande y no tengamos agua, mientras nuestros hijos morían y los vecinos no podían hacer nada», sentenció una madre en medio del dolor.
