Un informe reciente reveló que el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón de Puno opera con graves deficiencias que ponen en riesgo la salud de pacientes y trabajadores de este nosocomio.
Durante una visita de control de Contraloría realizada en noviembre de 2025, se identificaron cinco situaciones críticas: desde instalaciones eléctricas defectuosas y tuberías oxidadas con fugas de agua hasta equipos médicos inoperativos, como el aparato de rayos X, que impide diagnósticos oportunos.
El documento, firmado por el subgerente de Control del Sector Salud, Francisco Nicolás Ochoa Uriarte, advierte que estas fallas violan normas de seguridad y afectan la atención médica.
El área de almacén del hospital funciona con un sistema eléctrico sin puesta a tierra, lo que aumenta el riesgo de cortocircuitos. Además, tuberías antiguas de fierro galvanizado presentan fugas de agua y corrosión, mientras que balones de oxígeno están almacenados sin protección.
En la casa de fuerza, dos calderos obsoletos y dos calentadores malogrados dejan al hospital sin agua caliente y las tuberías de agua y desagüe, también oxidadas y con fugas, agravan el problema.
Además, el informe señala que no existe un sistema contra incendios, y que las aguas servidas del sótano se evacúan con una bomba sumergida en tuberías colapsadas, lo que genera un servicio deficiente y riesgos sanitarios.
La unidad de lavandería opera con cuatro lavadoras y dos secadoras industriales obsoletas, algunas de ellas inoperativas y las instalaciones eléctricas están expuestas, y las tuberías de agua y desagüe presentan óxido y fugas.
El área de nutrición del hospital enfrenta serios problemas: cinco ollas marmitas están inoperativas por falta de vapor, y el servicio se realiza con una cocina a gas ubicada cerca de un balón de gas, lo que genera un peligro constante.
El equipo de rayos X, esencial para diagnósticos, se encuentra inoperativo desde marzo de 2024 debido a fallas en sus componentes electrónicos. Aunque se solicitó su reparación, sigue sin funcionar, lo que retrasa la atención de pacientes que requieren estudios de imagen y afecta la calidad del servicio médico.


