El 22% de familias en la región Puno no pueden acceder a programas sociales porque carecen de clasificación socioeconómica, reveló Juan Carlos Choque, coordinador del Sisfoh. Mientras en la ciudad de Puno el 95% de hogares ya está registrado, en zonas rurales y periféricas persiste esta brecha que les cierra las puertas a ayudas estatales.
Choque explicó que programas como Pensión 65, Juntos o Contigo exigen esta clasificación como requisito básico. «Un adulto mayor en pobreza extrema podría recibir Pensión 65, pero solo si su hogar está debidamente registrado», precisó el funcionario durante una jornada de empadronamiento.
Para llegar a las familias no registradas, el Sisfoh implementa brigadas móviles que visitan casa por casa en comunidades alejadas. Estas campañas buscan superar las dificultades de acceso que enfrentan pobladores rurales para llegar a las municipalidades distritales.
El coordinador regional hizo un llamado especial a los alcaldes para priorizar este proceso. «Los gobiernos locales deben liderar el empadronamiento, es la llave que abre las puertas a los programas sociales», enfatizó Choque durante la entrevista.
La falta de clasificación afecta especialmente a grupos vulnerables como madres gestantes, personas con discapacidad y adultos mayores. Sin este registro, quedan excluidos de beneficios diseñados específicamente para su situación de pobreza.