La Fiscal de la Nación, Delia Milagros Espinoza Valenzuela, reveló que su despacho maneja actualmente 34 denuncias contra la presidenta Dina Boluarte, principalmente presentadas por ciudadanos peruanos, desmintiendo frontalmente las acusaciones de persecución política lanzadas por la mandataria.
«La señora dice que se siente agobiada, que se le está persiguiendo irracionalmente. Es falso», afirmó categóricamente la magistrada, quien explicó que la jefa de Estado solo es convocada a declarar en los casos estrictamente necesarios para el esclarecimiento de los hechos, mientras en los demás se recaban documentos y testimonios sin requerir su presencia.
En respuesta directa a la grave acusación de Boluarte, quien señaló que la Fiscalía estaría promoviendo un «golpe blanco», la titular del Ministerio Público expresó su perplejidad Nosotros no somos políticos, nosotros ejercemos una labor constitucionalmente que se nos obliga a perseguir los presuntos delitos, en el caso de la Fiscalía de la Nación, presuntos delitos de los más altos funcionarios.
Por lo tanto, nosotros, al no ejercer política, ¿cómo vamos a promover un golpe? No entiendo, la verdad. No sé cómo se haría, sinceramente.
La Fiscal Espinoza hizo una clara distinción entre el ámbito político y el jurídico, señalando que las investigaciones responden a mandatos constitucionales y no a motivaciones políticas como sugiere la presidenta. «Que no se confunda el ejercicio de la política con el ejercicio del derecho. Los políticos ejercen política. Perfecto, es su ámbito. Nosotros ejercemos el derecho y vamos a continuar haciéndolo«, afirmó con determinación la magistrada, dejando entrever que las presiones del Ejecutivo no alterarán el curso de las investigaciones en marcha.
«Yo he hecho un juramento de cumplir fielmente los deberes del cargo que se me ha conferido. Yo no persigo nombres, no persigo partidos, yo persigo el delito», declaró la Fiscal Espinoza, quien rechazó estar enfrentada con la mandataria. «Para que haya un enfrentamiento sólo tienen que haber dos, por lo menos», precisó durante la entrevista, sugiriendo que es Boluarte quien intenta crear una narrativa de confrontación para desviar la atención de las investigaciones en su contra, mientras la Fiscalía simplemente cumple con su deber constitucional.
La magistrada fue enfática al señalar que «lo que sí dejo muy en claro es que estamos cumpliendo con un debido proceso», desmontando así el argumento presidencial de que existe una persecución orquestada desde el Ministerio Público.
Esta aclaración resulta fundamental en un contexto donde Boluarte ha intentado presentarse como víctima de una supuesta conspiración judicial, estrategia que buscaría protegerla de las múltiples investigaciones que enfrenta ella y su gestión, busca generar apoyo político en medio de una severa crisis de legitimidad.