El fiscal José Domingo Pérez expresó su preocupación por las recientes declaraciones del fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, ante una eventual desactivación del Equipo Especial Lava Jato, utilizando una metáfora que minimiza el rol de los fiscales al afirmar que las palomas no matan a las escopetas.
Pérez y Rafael Vela reclamaron sobre la posible disolución del equipo especial, mientras Gálvez rechazó cualquier cuestionamiento sobre su voluntad de reunirse con los fiscales coordinadores. El titular interino del Ministerio Público respondió con el polémico símil que generó malestar entre los investigadores anticorrupción.
«Las palomas no matan a las escopetas, hay que ordenarnos en eso», sentenció Gálvez al referirse a su relación con los fiscales Vela y Pérez, quienes lideran investigaciones emblemáticas como Los Cuellos Blancos y el caso Cócteles.
Riesgo para equipos especiales
Gálvez afirmó que no tiene miedo a los fiscales coordinadores y que los ha denunciado en todo momento, señalando que los fiscales deben aproximarse al fiscal de la Nación. Esta postura genera incertidumbre sobre la continuidad de los equipos especiales que investigan casos de corrupción de alto impacto en el país.
La posible desactivación del Equipo Lava Jato comprometería las investigaciones anticorrupción más importantes del Perú, afectando casos en curso contra funcionarios y políticos. El tono utilizado por Gálvez refleja una tensión institucional que pone en riesgo la autonomía de los fiscales especializados.
Los fiscales coordinadores demandan garantías para continuar su labor investigativa sin interferencias ni presiones institucionales. La situación requiere una respuesta clara del Ministerio Público para preservar los equipos especiales y mantener la lucha efectiva contra la corrupción en el país.
