El gobernador regional de Puno, Richard Hancco, afirmó que su afiliación al partido Somos Perú estuvo condicionada a la expulsión de Alberto Otárola de esa organización política. Hancco aseguró que nunca se reunió con el ex premier y reiteró que Otárola será expulsado del partido fundado por Alberto Andrade.
En medio de cuestionamientos sobre su gestión y la falta de obras en la región, Hancco defendió su derecho a mantener una afiliación política. El gobernador sugirió que tiene aspiraciones para futuros cargos públicos, aunque evitó dar detalles concretos sobre sus planes.
Hancco respondió a las críticas sobre su administración, argumentando que heredó una gestión anterior con graves problemas. Mencionó obras sobrevaloradas y expedientes técnicos mal elaborados, lo que ha retrasado la ejecución de proyectos en la región.
Sobre las denuncias en su contra, el gobernador explicó que la Contraloría desestimó acusaciones relacionadas con el caso Huancané. También aclaró que las «mallas hechizas» no eran un requisito en las bases de contratación, descartando irregularidades en ese proceso.
Finalmente, Hancco destacó que su gestión tiene altos índices de transparencia y óptima ejecución presupuestal. Señaló que los 19 consejeros regionales no tienen motivos para fiscalizar, ya que su administración cumple con los estándares más rigurosos.
