La inversión de apenas 3.6 por ciento en obras públicas ejecutó el Gobierno Regional de Puno al ocho de febrero, gastando veintiocho millones de su presupuesto total anual según el portal de transparencia económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Este bajo nivel de ejecución contrasta con regiones como Pasco o Junín que superan el quince por ciento de gasto real, evidenciando una preocupante brecha en la gestión pública regional frente a esos gobiernos regionales.
«Resulta alarmante que nuestra región mantenga un gasto financiero tan reducido, pues el dinero está disponible pero la capacidad técnica de los funcionarios parece insuficiente ante la crisis actual», expresaron diversos líderes de opinión.
Comparativa nacional y retraso social
Históricamente, el presupuesto de setecientos noventa y siete millones sitúa a Puno con mayores recursos que Ayacucho o Ica, sin embargo, estas jurisdicciones demuestran una mejor utilización de fondos públicos durante el primer bimestre.
Consecuentemente, esta ineficacia administrativa genera un fuerte impacto económico negativo debido a que la falta de ejecución en obras viales y educativas posterga el desarrollo integral de las trece provincias que conforman el departamento.
Finalmente, se espera que el gobernador acelere las licitaciones pendientes garantizando que la inversión pública llegue oportunamente, evitando así la devolución de recursos millonarios al estado peruano al concluir el año fiscal.
