Tres noches consecutivas de fuertes heladas, desde el martes 14 de enero, han causado daños significativos en los cultivos del distrito y provincia de Azángaro, afectando al 100% de los agricultores, según Alejandrina Jove, teniente de la Asociación de Productores Agropecuarios Esperanza Santa María. Esta situación crítica pone en riesgo la economía de cientos de familias dedicadas a la agricultura.
En las zonas bajas de la microcuenca San José, los daños alcanzan entre el 80% y 90% de los cultivos, mientras que en las áreas altas la afectación varía entre el 40% y 50%. Estas cifras reflejan el impacto severo que las heladas han tenido sobre la producción agrícola de la región, un pilar fundamental para la economía local.
Alejandrina Jove señaló que la mayoría de los agricultores trabajan en chacras familiares y las pérdidas son irreparables. «Nuestras pérdidas son cuantiosas», afirmó, destacando la difícil situación que enfrentan los productores tras el fenómeno climático.
Ante este panorama, los agricultores solicitan la intervención inmediata del Gobierno Regional para recibir bonificaciones que mitiguen las pérdidas, aunque reconocen que será complicado recuperar completamente los cultivos dañados. La situación exige una respuesta urgente de las autoridades distritales, provinciales y regionales para evitar que la crisis agraria se agrave aún más.
Alcaldes priorizan cultura y deporte con millonaria inversión
