El Senamhi confirmó que las heladas meteorológicas en la sierra sur continúan afectando gravemente a los agricultores y ganaderos. Durante este evento, estaciones de Tacna, Puno y Arequipa registraron temperaturas mínimas de hasta -8.7 °C en Chuapalca, -8.2 °C en Mazo Cruz y -7.9 °C en Imata. Los cultivos de papa y quinua son los más perjudicados, comprometiendo la seguridad alimentaria de la región.
El descenso de temperatura nocturna, vigente desde el lunes 13 hasta el martes 14 de enero, ha sido catalogado de moderada a fuerte intensidad. Las noches más frías se registraron en localidades por encima de los 4000 m s. n. m., donde las temperaturas mínimas alcanzaron los -11 °C. En la sierra centro, localidades a 3200 m s. n. m. enfrentaron mínimas de 5 °C.
Además del frío extremo, la situación se agrava con ráfagas de viento que alcanzaron los 40 km/h y una escasa nubosidad, factores que intensifican los efectos de las heladas. Durante el día, la radiación solar incrementa las temperaturas, generando un marcado contraste que afecta la salud de las personas y los animales.
Productores de la región de Puno reportaron daños significativos en cultivos básicos como papa y quinua, pilares de la economía local. Los ganaderos también enfrentan desafíos debido a la pérdida de pastizales, lo que pone en riesgo la alimentación del ganado.
El Senamhi reiteró la necesidad de que las autoridades y comunidades tomen medidas de prevención para minimizar los daños. Se recomienda proteger los cultivos mediante sistemas de cobertura y atender a los animales con refugios adecuados y alimento suplementario.
Este evento climático refleja la urgencia de estrategias más robustas frente a las heladas, que cada año generan impactos negativos en la economía y la vida de las poblaciones de la sierra. Las autoridades locales trabajan en alternativas para mitigar estos efectos y apoyar a los afectados.
