La historiadora Carmen McEvoy calificó de «aves de rapiña» a los congresistas que eligieron a José María Balcázar como presidente del Perú, en declaraciones desde Estados en una entrevista, rechazando la designación como una repartija del Estado.
McEvoy expresó su rechazo mediante un tuit publicado a las 10:27 de la noche, donde cuestionó que en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión se decidiera el destino de más de 30 millones de peruanos eligiendo a quien defendió el matrimonio de menores con adultos.
«Un puñado de aves de rapiña decidieron el destino de más de 30 millones de peruanos, eligiendo a un tipejo que, entre otras cosas, defendió el matrimonio de menores de edad con hombres adultos», escribió la académica.
El Estado como botín: una crisis con raíces históricas
La académica situó la crisis actual en una tradición histórica que denominó «el estado como botín de guerra», donde cada cierto tiempo llega un nuevo actor a repartir los recursos públicos, patrón que se repite desde la independencia peruana.
McEvoy trazó un paralelo con el colapso del Estado guanero del siglo XIX, señalando que la vulnerabilidad institucional del Perú es exactamente la misma de siempre, y advirtió que el país podría quedar nuevamente como proveedor de materias primas sin proyecto nacional.
Balcázar obtuvo 18 votos más que en la segunda vuelta, pero nadie reveló quién los aportó, generando sospechas sobre la participación de partidos de centro y derecha en su elección, según destacó la historiadora en la entrevista.
Dos tareas urgentes y una ciudadanía que debe actuar
McEvoy precisó que Balcázar tiene dos responsabilidades concretas: garantizar elecciones limpias y ordenadas en abril, y articular con el Ministerio del Interior para frenar la violencia ciudadana que cobra vidas diariamente en el país.
«Tiene que dejarse de ficciones de ser un arconte, esa no es su función, lo que sí tiene que asegurar es que esta transferencia y estas elecciones sean limpias y ordenadas», exigió la historiadora.
La académica llamó a los 33 millones de peruanos a supervisar el copamiento de ministerios y, en las elecciones del 12 de abril, castigar en las urnas a quienes están deshonrando al Perú con proyectos meramente personales.
