El proyecto del Hospital Regional Manuel Núñez Butron en Jayllihuaya sigue inconcluso, mientras el Gobierno Regional de Puno no aclara el destino de 125 millones de soles entregados como adelanto directo para materiales, según alertó Marcelino Mamani Mamani, presidente del Frente de Defensa.
El contrato original con la empresa encargada ascendía a 320 millones de soles, pero el desembolso previo para materiales y supervisión superó el tercio del monto total, lo que ha alimentado el malestar y la falta de confianza en la administración regional.
Hasta hoy, las autoridades no informan si se recuperó el dinero entregado por adelanto, ni si regresó a las cuentas del Gobierno Regional, lo que despierta sospechas sobre posibles irregularidades en el manejo del presupuesto público.
Mamani sostiene que, de haber recuperado los fondos, Puno podría haber construido centros de salud o escuelas en provincias necesitadas, pues la región sigue enfrentando limitaciones serias en servicios esenciales para la población.
El dirigente expresa que la escasa transparencia y la presunta coordinación entre la Contraloría, el Ministerio Público y las autoridades regionales genera recelo, al impedir que los ciudadanos accedan a información clave sobre la gestión de la obra.
Según Mamani Mamani, la situación evidencia cómo la corrupción se expande por varios niveles del Gobierno Regional de Puno, mientras la labor de los consejeros y fiscalizadores sigue sin ser efectiva ni contundente.
Critica además que el tercer año de gestión del gobernador Richard Hancco parece estar marcado por el pago de favores a financiadores de campaña, señalando como ejemplo las recientes compras de maquinaria con fondos cuantiosos y decisiones poco explicadas.
El dirigente acusa además intimidación y silenciamiento de voces críticas al interior de la administración regional, indicando que quienes exigen transparencia enfrentan posibles amenazas o son apartados del diálogo público.
La propuesta para levantar el hospital en la avenida del Sol sigue sin un cronograma definido ni sustento técnico convincente, y la proyección de 800 millones de soles en inversión, advierte Mamani, podría dejar a Puno sin hospital y sin recursos por mucho tiempo.
El convenio denominado “Estado a Estado” firmado por el gobierno central presenta cláusulas opacas y límites a la fiscalización, lo que Mamani interpreta como un doble discurso que perjudica la confianza de la población.
Por todo ello, la población puneña mantiene la expectativa de que investigaciones a futuro, llevadas a cabo por un Ministerio Público y una policía verdaderamente autónoma, traigan la verdad y justicia sobre los fondos y la gestión hospitalaria en Puno.
