La Institución Educativa Primaria Nº 70005 de la ciudad de de Puno es ganador a nivel nacional con su proyecto «Los Juegos Ancestrales Suma Jakañani». Esta iniciativa fue reconocida en un concurso organizado por el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP).
También este concurso es coordinado con el Ministerio de Educación (MINEDU) y las Direcciones Regionales de Educación (DRE). El proyecto destaca por rescatar juegos ancestrales andinos para fortalecer habilidades motrices y socioemocionales en los estudiantes.
Amanda Villahermosa Quispe, subdirectora de la institución, explicó que el proyecto utiliza juegos ancestrales como estrategia didáctica y esta metodología busca desarrollar competencias motrices, comunicativas, matemáticas y socioemocionales, integrando un enfoque intercultural y de aprendizaje situado.
El proyecto «Suma Jakañani» ha sido resaltado como una experiencia innovadora que genera un impacto real en los entornos de aprendizaje. Durante la celebración del 158 aniversario de la institución educativa, este 5 de junio, los estudiantes presentaron danzas, cantos y poesía, destacando la importancia de esta iniciativa. El proyecto ha sido un pilar en el mensaje de orden de la subdirectora.
En abril, el Ministerio de Educación anunció a las 625 instituciones educativas ganadoras del Concurso Nacional de Proyectos de Innovación Educativa. Entre ellas, la Institución Educativa Primaria Nº 70005 de Puno fue reconocida por su proyecto «Los Juegos Ancestrales Suma Jakañani».
Las instituciones ganadoras recibirán un financiamiento de S/ 16,000 y asistencia técnica pedagógica y financiera del FONDEP. Este apoyo busca garantizar la efectiva implementación de los proyectos, en el marco de la Política de Innovación Educativa del MINEDU. El objetivo es modernizar los aprendizajes en todo el territorio nacional, promoviendo prácticas educativas innovadoras y situadas.
El proyecto «Suma Jakañani» no solo fortalece las habilidades de los estudiantes, sino que también rescata y valora la cultura andina. Esta iniciativa es un ejemplo de cómo la educación puede integrar prácticas ancestrales para enriquecer el aprendizaje.