Christian Segovia, analista senior del Videnza Instituto, sostuvo que el incremento del 4.5% del presupuesto público para el año 2025, aprobado recientemente por el Congreso de la República, revela un preocupante desequilibrio en la composición del gasto, orientado principalmente al pago de sueldos y bonificaciones en lugar de inversiones que contribuyan al desarrollo.
Segovia señaló que gran parte del presupuesto está dirigido al gasto corriente, específicamente al pago de funcionarios. Por ejemplo, el Congreso incrementó en 67% su propio presupuesto respecto a la propuesta inicial del Ejecutivo, destinando un 37% más a sueldos y bonificaciones. Además, sectores como Educación y Salud registraron incrementos del 4%, pero también con énfasis en cambios remunerativos y no en proyectos de impacto. En contraste, el presupuesto para Orden y Seguridad creció apenas un 0.8%, insuficiente para enfrentar la creciente inseguridad ciudadana.
A través de Valgan Verdades de Pachamama Radio, Segovia explico que, en términos de descentralización, el Ejecutivo prometió priorizar los presupuestos de gobiernos subnacionales; sin embargo, el Congreso aprobó una reducción significativa en varios de estos, como el caso de la Municipalidad Provincial de Puno, cuyo presupuesto cayó un 13.2% en comparación al 2024, quedando en 87.4 millones de soles. Este retroceso evidencia, según Segovia, una priorización de intereses políticos sobre las necesidades reales de la población.
Finalmente, el analista enfatizó la falta de criterios técnicos en la asignación presupuestaria y la baja ejecución de proyectos por parte de los gobiernos locales. «El presupuesto público debería reflejar un esfuerzo por cerrar brechas y atender las demandas ciudadanas, pero lo que observamos es un uso ineficiente y politizado de los recursos», concluyó.
