El Concejo Municipal de San Román es acusado de blindaje al regidor Edgar Ovidio Tumi Miranda, con investigación en curso por recibir coimas, generando rechazo e indignación ciudadana. Antero Pimentel Esquivias, dirigente, denunció que los regidores cerraron filas para encubrir actos corruptos ignorando pruebas contundentes presentadas durante la sesión del viernes, expuso el dirigente.
Pimentel exhibió transferencias por más de S/. 300 mil a familiares de Tumi Miranda, incluyendo S/. 2 mil a su hija (…) y S/. 10 mil a su cuñado (…). “Esto no es delito, señores regidores”, ironizó, mientras cuestionaba la ausencia de informes legales y de fiscalización durante la sesión.
Ningún regidor presentó informes sobre el caso, violando la Ley Orgánica de Municipalidades 27972, que permite suspender cargos por faltas graves. Pimentel recordó que el artículo 25 del reglamento interno define como falta grave el “cobro indebido” y el “conflicto de intereses”, pero los ediles ignoraron estas normas.
“Juliaca está en completo abandono”, advirtió Pimentel, señalando que los regidores incumplen su rol fiscalizador. “Ellos tienen presupuesto para comisiones, pero ¿dónde está ese dinero?”, cuestionó, tras revelar que los ediles evitaron debatir las denuncias y justificaron su inacción con evasivas.
La denuncia trascendió a medios nacionales e internacionales, como Pachamama Radio, señaló. Pimentel subrayó que la corrupción en San Román ya es un escándalo público, pero los regidores prefirieron “burlarse de la población” en lugar de actuar con transparencia.
El dirigente exigió a la población organizarse y demandar justicia. “Los regidores son representantes, pero actúan como cómplices”, sentenció, instando a la ciudadanía a no permitir que la impunidad prevalezca en Juliaca. La presión social podría ser clave para destapar este caso.


