El 43,4% de la población de Puno vivió inseguridad alimentaria moderada o severa en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, una cifra que pone a la región entre las más golpeadas del país.
El informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática precisó que el estudio usó la Encuesta Nacional de Hogares y la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria, con apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
En el país, el 30,5% de la población sufrió inseguridad alimentaria moderada o severa, mientras en las zonas rurales el problema llegó a 35,4% y en las urbanas alcanzó 29,3%, con mayor peso en la Selva.
La investigación también mostró que la inseguridad alimentaria severa afectó al 3,4% de la población, una situación más dura en la Selva, Loreto y Madre de Dios, donde varias familias llegaron a pasar sin comer por falta de recursos.
El Instituto Nacional de Estadística e Informática señaló que el golpe es mayor en los hogares más pobres, en casas con jefatura femenina, en familias con menos estudios y en viviendas sin alumbrado eléctrico, donde la prevalencia sube a 46,1%.
Para Puno, el dato prende las alertas porque confirma que el hambre avanza con fuerza en hogares con menos ingresos y menos servicios, mientras el Estado busca seguir midiendo este problema para orientar mejor sus acciones.

