El posible retraso en el inicio del año escolar en Puno podría afectar a miles de estudiantes debido a las precarias condiciones de la infraestructura educativa y las adversidades climáticas. Alexander Pilco, secretario regional del SUTEP, alertó que el 67% de los locales escolares necesita intervención urgente, mientras que el 96% requiere reparaciones, con una brecha financiera que supera los 164 mil millones de soles a nivel nacional.
Pilco señaló que los fondos asignados por el Ministerio de Educación son insuficientes para resolver los problemas estructurales de las escuelas. Además, advirtió que, como en años anteriores, las semanas de gestión recortan días de clases, afectando el desarrollo pedagógico y poniendo en riesgo la seguridad de estudiantes y profesores, especialmente en zonas rurales.
En las áreas rurales, el acceso a las escuelas se complica por las lluvias intensas y los ríos crecidos, lo que podría aumentar la deserción escolar. «Vamos a perder niños», lamentó Pilco, quien conoce de cerca las dificultades que enfrentan los estudiantes en estas zonas, donde las condiciones son más críticas.
Aunque el Ministerio de Educación mantiene la fecha del inicio de clases para el 17 de marzo, un posible retraso afectaría gravemente el calendario académico. Pilco instó a las autoridades a tomar decisiones informadas, considerando tanto el estado de la infraestructura como las condiciones climáticas, para no perjudicar el proceso educativo.
La combinación de infraestructura colapsada y fenómenos climáticos extremos pone en jaque el inicio del año escolar en Puno. Esta situación deja en evidencia la urgencia de soluciones integrales para garantizar el derecho a la educación de miles de estudiantes y evitar un impacto negativo en su futuro académico.