Las fuertes lluvias que azotaron la ciudad de Puno durante más de hora y media ayer 28 de febrero generaron caos en las calles céntricas. El agua convirtió las vías en riachuelos, afectando el comercio en las principales tiendas y el servicio de transporte urbano.
Varias calles angostas del centro quedaron inundadas, obstaculizando el paso de vehículos y peatones, incluido el transporte urbano. Jirón Cajamarca, Huancané, Puno, Deza y otros se vieron afectados.
En las avenidas y calles de la parte baja de la ciudad, el agua se estancó, inundando zonas como Costanera, Titicaca, Floral y más, afectando la fluidez del transporte y la actividad comercial.
Ante esta situación, Salvador Mamani instó a la población a mantenerse alerta ante posibles emergencias. Expresó su preocupación por la incertidumbre climática, ya que el pronóstico del Senamhi había previsto sequía, pero ahora se enfrentan a intensas lluvias.
