El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) de Puno organizó un concurso de danzas en el penal de Yanamayo como parte de las celebraciones por la festividad de la Virgen de la Candelaria. Los internos sorprendieron con trajes confeccionados en los talleres del penal, demostrando sus habilidades artísticas y su compromiso con la tradición cultural.
El director regional del INPE destacó que los trajes fueron elaborados por internos bordadores, y extendió una invitación a otros artesanos para unirse a este programa que promueve el trabajo penitenciario como parte de la resocialización. La actividad busca no solo preservar las costumbres culturales, sino también ofrecer a los internos herramientas para su futura reintegración a la sociedad.
En un gesto innovador, las autoridades evalúan la posibilidad de que algunos internos con penas menores puedan participar directamente en las festividades de la Candelaria. Sin embargo, esta medida estaría sujeta a rigurosas evaluaciones caso por caso para garantizar su viabilidad y seguridad.
El programa de resocialización incluye también proyectos como «Orquestando», que utiliza la música como medio de rehabilitación. Estas iniciativas ayudan a mantener vivas las tradiciones que los internos practicaban en libertad, mientras desarrollan habilidades artísticas y valores fundamentales como la disciplina y el respeto.
El concurso de danzas no solo resalta la importancia de la fe y la esperanza en el proceso de resocialización, sino que también pone en valor el arte y la cultura como herramientas para transformar vidas. Este tipo de actividades demuestra que, incluso en circunstancias adversas, los internos pueden contribuir positivamente a la sociedad.
