Las intensas lluvias en Puno han dejado 15 instituciones educativas inundadas, lo que obligará a retrasar el inicio del año escolar en varias provincias de la región. Edson de Amat Apaza, director regional de Educación, confirmó que los daños afectan principalmente a las provincias de Sandia, Huancané y los distritos de Juli e Ilave, generando preocupación entre padres y docentes.
«El estado actual de las escuelas nos obliga a priorizar la seguridad de los estudiantes», explicó Amat Apaza. Las autoridades ya trabajan en un plan de contingencia mientras reciben reportes de más colegios afectados. Hasta el momento, el inicio de clases queda suspendido en las localidades más golpeadas por las inundaciones.
Amat Apaza detalló que las acciones de mitigación buscan salvaguardar el bienestar de los alumnos, aunque reconoció que el retraso en el inicio de clases será significativo. Las provincias más afectadas coordinan con las autoridades locales para evaluar los daños y establecer fechas tentativas para el reinicio de las labores educativas.
El director regional aseguró que, pese a las dificultades, se garantizará la continuidad del servicio educativo. Sin embargo, no descartó que el número de instituciones afectadas aumente en los próximos días, dependiendo del comportamiento del clima y los reportes que se reciban en las zonas más vulnerables de la región.
