Graves hechos de presunta corrupción afectan al Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT), según el dirigente, Roger Sucasaca Coari, quien advierte que bienes del Estado, como camionetas, son usados indebidamente y que la esperada planta quesera sigue sin entregarse, lo que genera indignación en la población de Puno.
Sucasaca Coari sostiene que el proyecto se ha convertido en terreno de contratación para trabajadores del norte, pues observa la llegada de directores y personal de oficinas desde lugares como Trujillo, Lambayeque y Tumbes.
Esta llegada masiva de trabajadores genera sospechas sobre la influencia del gobierno nacional actual y políticos como César Acuña, ya que podrían estar desviando la finalidad del proyecto y generando retrasos, según palabras del dirigente.
Dijo que un hecho que agrava la situación involucra a Alber Castillo Tamayo, director encargado, quien utilizó sin autorización una camioneta del proyecto para viajar hasta Cusco, donde terminó involucrado en un accidente fuera de la jurisdicción asignada.
El accidente se produjo el 10 de julio por la noche en la provincia de Canchis, Cusco, y está documentado en el acta policial, situación que mantiene al vehículo en custodia policial mientras avanza la investigación.
Sucasaca Coari explica que estos vehículos deben destinarse exclusivamente a funciones administrativas y de supervisión técnica en zonas dentro de la jurisdicción del proyecto, como Coata, Capachica, Caracoto, Huata y Paucarcolla.
El proyecto más afectado por estas irregularidades es el de mejoramiento y transferencia tecnológica para ganado lechero, cuyo avance depende directamente de la construcción de la planta quesera.
La planta quesera debió entregarse el 10 de abril, sin embargo, los trabajos tienen más de tres meses de atraso y no existe una fecha confirmada para su culminación, lo que agrava la molestia de quienes esperan este beneficio.
Existen además complicaciones con el personal técnico de inseminación artificial, ya que sus contratos solo llegaron hasta junio y algunos trabajan parcialmente, lo que genera un nuevo retraso en los objetivos del proyecto.
El dirigente indica que la empresa encargada de la construcción de la planta quesera comunicó la paralización de la obra porque no recibe a tiempo el dinero necesario, mientras que la entidad estatal responde que cumple con los envíos según los informes.
Este proyecto nació de la insistencia de la población de la zona, que realizó protestas y movilizaciones para conseguir una planta quesera que beneficie a productores y familias del entorno, sin depender de propuestas del gobierno central.
Ante estos hechos, los habitantes exigen el retiro de todos los implicados en la gestión actual del proyecto, pues desean transparencia y resultados y consideran la paralización preventiva de sus actividades si no hay cambios inmediatos.
Sucasaca Coari puso énfasis en la urgencia de atender este panorama, pues observa que desde el Congreso no existe ningún interés por solucionar estos problemas ni tomar posición a favor de los intereses locales.
Actualmente los representantes políticos mantienen sus miradas en las próximas elecciones, mientras la infraestructura prometida y los avances esperados permanecen en pausa, según la información de Sucasaca Coari.
