Jóvenes de Puno enfrentan un reto grande para encontrar trabajo porque las instituciones públicas exigen experiencia que ellos no tienen, lo que limita sus posibilidades y los lleva a buscar alternativas fuera del sector público. Vidal Roque Alca, presidente del Consejo Regional de la Juventud, explicó que su propuesta “Mi primera chamba” pretende abrir puertas laborales para quienes recién terminan sus estudios, pero no ha recibido el respaldo esperado de las autoridades regionales y municipales.
El programa busca que los jóvenes puedan acceder a su primer empleo sin la necesidad de contar con experiencia previa, una condición que actualmente bloquea su ingreso al mercado laboral en Puno. Roque destacó que esta situación genera frustración en los jóvenes que desean trabajar y contribuir al desarrollo local, pero se encuentran con trabas que impiden su crecimiento profesional.
Ante la falta de oportunidades en el sector público, muchos jóvenes en Puno están apostando por el emprendimiento como una vía para generar ingresos y fortalecer su independencia económica. Sin embargo, Vidal Roque señaló que la falta de acceso a financiamiento, como capital semilla o créditos con tasas bajas, dificulta que estos proyectos puedan despegar y consolidarse en el mercado.
El presidente del Consejo Regional de la Juventud también manifestó su preocupación por la escasa atención que reciben las demandas de los jóvenes desde el Congreso, donde no se impulsan leyes que faciliten su inserción laboral o apoyen sus iniciativas productivas. Esta situación genera un sentimiento de abandono y falta de representación entre los jóvenes puneños.
Además, la migración de jóvenes hacia otras regiones del país, especialmente al norte, se ha incrementado porque encuentran mejores oportunidades en empresas privadas, lo que representa una pérdida de talento para Puno. Vidal Roque enfatizó que esta fuga de capital humano afecta directamente el desarrollo económico y social de la región, por lo que las autoridades deben tomar medidas urgentes.
Finalmente, Roque invitó a los responsables de las instituciones públicas y privadas a trabajar en conjunto para crear espacios de empleo y apoyo financiero que permitan a los jóvenes puneños crecer profesionalmente sin tener que salir de su tierra. El futuro de Puno depende de que se reconozca el potencial de su juventud y se les brinde las herramientas necesarias para prosperar.