Más de 100 jóvenes escenificaron la pasión de Cristo en el distrito de Caracoto, región Puno, durante la madrugada del Viernes Santo, en una tradición que el párroco padre Abdón organiza desde hace 11 años consecutivos.
La representación inició a las 00:00 horas con una intención concreta: que los jóvenes no amanezcan «con otros vicios», según reflexionó el padre Abdón. La fe, sostiene el sacerdote, «nos hace despertar todo lo que pasó a nuestro Señor».
El acto reunió a 48 soldados judíos, 12 actores secundarios y más de 40 niños en roles de pueblo. La convocatoria creció año a año, desde reunir solo a familias de actores hasta recibir visitantes de Puno, Juliaca, Azángaro y Taraco.
Barry Giovanni Lazo Mamani, de 20 años, interpretó a Jesús tras una década de participación parroquial. «Con cada látigo que va sintiendo en la espalda, va sintiendo el dolor, pero no solo el dolor, el amor de nuestro Señor entregado en la cruz», expresó el joven actor.
Judith Brenda Luz Palomino Mamani, de 19 años, participó por cuarto año consecutivo como actriz del pueblo. Ambos jóvenes coincidieron en un llamado directo: que los jóvenes dejen el celular y se unan a estas expresiones de fe y cultura.
El padre Abdón Cruz Huacasi destacó que la crucifixión se representa de madrugada porque históricamente Jesús fue apresado el jueves en la noche. «El Señor fue paseado toda esa noche ante Pilatos, Herodes y los sumos sacerdotes», explicó el sacerdote como fundamento del horario.
El mensaje central del párroco para el Viernes Santo fue claro: *»Así como Dios nos ha dado su perdón, el perdón debe primar en las familias»*, convocando a la reconciliación y a un abrazo sincero, no «un abrazo de Judas».
Rodrigo Antonio Silva Roque, organizador histórico del evento, recordó que la actividad comenzó cuando los actores actuaban «con cartones» como vestuario. Hoy, los trajes se implementaron traje a traje gracias al apoyo vecinal y de la propia comunidad.
Silva Roque subrayó que muchos jóvenes que él guió en su etapa universitaria regresan cada año desde distintas regiones del país. Llegan a la 01:00 o 02:00 horas, dijo, porque «su corazón los llama en estas fechas», reafirmando que la tradición une generaciones en Caracoto.
