El juez del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Puno, Máximo Tacuri Robles, ordenó nueve meses de prisión preventiva contra el taxista Simón Mamani Quispe de 30 años, investigado por la presunta agresión sexual en agravio de una mujer de 26 años, el 25 de febrero de 2026.
Según el Ministerio Público, el imputado recogió a la víctima a la salida de una discoteca, le invitó bebidas alcohólicas para provocar que perdiera el conocimiento, y la trasladó posteriormente a una vivienda en las inmediaciones del río Malcomayo, donde habría cometido la presunta agresión sexual.
Al recobrar el conocimiento, la víctima logró solicitar ayuda para retornar a la ciudad de Puno, acudió a la comisaría a interponer la denuncia correspondiente, e identificó al investigado gracias a fotografías que ella misma había tomado previamente, facilitando su individualización.
Juez evalúa indicios, gravedad del delito y peligro de fuga para dictar medida
«Existen suficientes indicios que vinculan al investigado con los hechos denunciados, considerando la gravedad del presunto delito y la existencia de peligro de fuga», concluyó el juez Máximo Tacuri Robles, tras evaluar los argumentos del Ministerio Público y la defensa técnica durante la audiencia.
La prisión preventiva es una medida cautelar temporal, no implica una condena ni determina culpabilidad, sino que busca garantizar la presencia del investigado durante el proceso y evitar el riesgo de fuga mientras el Ministerio Público continúa las investigaciones del caso.
La medida fue dispuesta por nueve meses, plazo durante el cual se desarrollarán las investigaciones, según informó la Oficina de Imagen Institucional de la Corte Superior de Justicia de Puno el 25 de febrero de 2026.
