El presidente del barrio Laguna Temporal de la ciudad de Juliaca, Roger Núñez Borda, expresó su profunda preocupación por la creciente ola de inseguridad que azota la zona. Su inquietud surgió a raíz de un asalto ocurrido recientemente a tan solo unas cuadras de la famosa caseta de seguridad instalada por el municipio provincial. Sin embargo, Núñez Borda destacó que, pese a la presencia de esta caseta, solo ha observado a un policía y un sereno, quienes permanecen sentados sin realizar labores de vigilancia efectivas.
El dirigente señaló que, al menos, los agentes de serenazgo y los efectivos de la Policía Nacional deberían recorrer regularmente el sector. No obstante, este trabajo no se lleva a cabo, lo que ha permitido que, a pesar de la instalación de las casetas, los delincuentes sigan cometiendo actos delictivos en los alrededores de la urbanización.
En este contexto, Núñez Borda instó a las autoridades a incrementar la presencia de efectivos en el lugar. Consideró necesario que se asignen más de dos o tres agentes para realizar patrullajes constantes, en lugar de permanecer inactivos dentro de las casetas, las cuales, además, durante la noche son cerradas con candado y dejan de operar.
El dirigente también subrayó la creciente preocupación por la proliferación de cantinas y chicherías en la zona, locales que, según afirmó, albergan a delincuentes y personas de mal vivir. A pesar de los riesgos que esto conlleva, dichos establecimientos aún no han sido intervenidos. Por ello, exigió a la Gerencia de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de San Román que se enfoque en estos locales, donde se registran frecuentes peleas y riñas, convirtiendo el área en un lugar peligroso, especialmente durante la noche, cuando los vecinos ya no pueden transitar con seguridad.
