Ha pasado un año y ocho meses y el padre de familia Adrián Sucapuca, no encuentra justicia por la muerte de su hijo, quien falleció presuntamente al interior de la discoteca Imperium en Juliaca, establecimiento que continúa funcionando a pesar de haber sido clausurado.
Indicó que, hace dos meses volvieron a realizarse algunas pericias, donde se confirmó la culpabilidad de los dueños del local en el deceso de su hijo; sin embargo, al momento no existe siquiera un pedido de prisión preventiva contra los 12 involucrados.
Asimismo, cuestionó que la discoteca haya sido clausurada hace algunas semanas, pero a los pocos días volvió a reabrir, lo que evidenciaría la parcialización de las autoridades, a pesar de que el local no cuenta con autorización para funcionar como un establecimiento nocturno.
“Ya son tres muertes y las autoridades continúan parcializándose con los dueños de la discoteca, la intervención que realizaron fue un show, ahora el local sigue funcionando y no pasa nada”, añadió a través de Pachamama radio.
