Solo encuentra como respuesta la indiferencia de sus superiores. Dionicia Adco Zela, es trabajadora de limpieza pública del Municipio de San Román, barre calles con su bebé de cuatro meses de nacido y cuando tiene hambre tiene que darle de lactar con las manos sucias y en medio de la basura y permaneces desde las 19:30 horas hasta las 23:00 horas, porque la entidad no atendió su solicitud desde hace un mes.
La trabajadora cumple su ruta en San José con apoyo de su esposo e hijos, y termina a las 23:00 horas, que según indica normalmente termina a la 1:00 de la madrugada, exponiendo a su hija “Aylin” al frío nocturno, olores fétidos y residuos sólidos en plena calle, donde incluso pude sufrir múltiples accidentes laborales.
El 19 de febrero de 2026, Adco Zela presentó al alcalde Óscar Williams Cáceres Rodríguez un documento formal solicitando el uso de su hora de lactancia y el retorno al turno diurno como vigilante de botaderos.
Ante ese pedido, el Subgerente de Gestión de Residuos Sólidos, Ludver Efraín Quille Salguero, le indicó: «tienes que cumplir tu trabajo», sin emitir ningún memorándum ni gestión que revirtiera la situación.
La Ley 27240 y su modificatoria, la Ley 28731, garantizan a toda madre trabajadora una hora diaria de permiso por lactancia materna hasta que el hijo cumpla un año, derecho que el municipio vulnera hace un mes. Además no le da las condiciones laborales que permitan cuidar a su bebe, hecho inhumano que causa la indignación de la población, para una humilde madre de familia.
Durante la gestación, Adco Zela trabajó en turno nocturno hasta los tres meses con 20 días, cuando el médico le diagnosticó amenaza de aborto por dolor de columna y le otorgó descanso médico, cambiándola a acopios.
Adco Zela apeló al alcalde y al gerente Arturo Oroz Bocangel para que atiendan su caso: «será temporal, no va a ser toda la vida», afirmó, en referencia al tiempo en que su hija necesitará lactancia materna.
