Dos dirigentes pretendían extorsionar a la autoridad municipal según audios difundidos que han generado controversia en la ciudad de Juliaca, mientras el presidente de la Central de Barrios, Eusebio Cabrera Chunga, minimizó la trascendencia de estas grabaciones frente a los problemas estructurales de la ciudad, exigiendo identificar responsables específicos sin generalizar a toda la dirigencia local.
Cabrera Chunga sostuvo que los audios no son muy trascendentales para los problemas que enfrenta Juliaca, priorizando que las autoridades se enfoquen en dar soluciones concretas en beneficio de la población antes que en escándalos mediáticos. El dirigente precisó que, de confirmarse la veracidad de las grabaciones, tanto las autoridades correspondientes como la población tomarán las acciones pertinentes debido al daño a la credibilidad de los representantes.
«A nosotros, como organización, es poco lo que nos afecta», declaró el presidente de la Central de Barrios, minimizando el impacto institucional mientras reconoció que estos hechos restan credibilidad a los dirigentes que se presentaron como representantes legítimos de la sociedad civil juliaqueña, situación que podría comprometer futuras gestiones vecinales.
El dirigente lamentó que un exdirigente haya pretendido generalizar a dirigentes que no tienen vinculación con este tema de corrupción, recomendando que sería fundamental revelar nombres específicos y los actuados concretos que buscaban realizar los involucrados. Cabrera enfatizó la importancia de diferenciar entre dirigentes corruptos y aquellos que desarrollan gestiones legítimas para sus sectores.
Cabrera Chunga reafirmó que en Juliaca existen dirigentes honestos que realizan gestiones permanentes para sus urbanizaciones y barrios, trabajo que no siempre coincide con actos de corrupción como los evidenciados en las grabaciones difundidas. El presidente insistió en la necesidad de procesos de verificación rigurosos antes de emitir generalizaciones que afecten a dirigentes comprometidos con el desarrollo vecinal.
La controversia mantiene en suspenso la credibilidad de la dirigencia juliaqueña mientras las autoridades evalúan las acciones legales correspondientes, situación que podría impactar las futuras relaciones entre organizaciones vecinales y la administración municipal, especialmente en un contexto donde la ciudad enfrenta múltiples problemáticas que requieren coordinación entre autoridades y dirigentes.
