El arquitecto Eleuterio Quispe Cuadros advierte que la remodelación de la Plaza de Armas de Juliaca no se concretaría durante la gestión municipal actual. El proyecto requiere una inversión de S/ 5.6 millones, pero el tiempo restante resultaría insuficiente para su culminación antes del término del mandato del alcalde Óscar Cáceres Rodríguez.
El exgerente de Desarrollo Urbano de la Municipalidad Provincial de San Román señala que una remodelación superficial sería posible, mas no una transformación completa. Quispe advierte que la obra podría quedar inconclusa, tal como ocurrió con el Parque Bicentenario de Santa María, si la ejecución inicia sin planificación adecuada para los plazos disponibles.
La gestión anterior había realizado un concurso nacional con el Colegio de Arquitectos del Perú, donde participaron 40 profesionales. Los ganadores procedían de Lima, sin embargo, el proyecto quedó paralizado por falta de presupuesto y decisión política. Adicionalmente, el párroco de la Iglesia Santa Catalina se opuso a modificaciones en las rejas del templo.
El alcalde Cáceres anunció además la remodelación del Palacio Municipal con una inversión aproximada de S/ 15 millones en su primera etapa. No obstante, Quispe cuestiona que ambos proyectos puedan materializarse antes del cambio de autoridades, considerando los antecedentes de retrasos en obras regionales y las complicaciones que genera la temporada de lluvias.
El arquitecto recomienda que la próxima gestión municipal asuma la remodelación integral del centro histórico. Existe el riesgo de que las nuevas autoridades abandonen proyectos iniciados por administraciones anteriores, como sucede actualmente con el Hospital Materno Infantil, cuya construcción permanece detenida bajo el gobierno regional vigente sin intervención alguna.
Quispe considera necesaria una transformación profunda de la plaza, que involucre también al Templo Matriz de Santa Catalina. La ejecución apresurada de la obra provocaría perjuicios a la ciudad, especialmente si el trabajo queda inconcluso o se realiza de manera superficial, limitándose únicamente a mejoras estéticas sin resolver problemas estructurales del espacio público.
Consecuentemente, Juliaca podría conmemorar su aniversario centenario sin contar con una Plaza de Armas renovada. La oposición técnica presentada por Quispe constituye una alerta sobre la viabilidad del proyecto en el corto plazo, sugiriendo postergar la intervención hasta que exista tiempo suficiente para garantizar una ejecución completa.
