Familiares continúan buscando justicia para Henry Vilca Taype desde el 29 de mayo de 2018, cuando el estudiante de Psicología Humana de la Universidad Alas Peruanas fue hallado sin vida en una vivienda del jirón José Gálvez 991, en Juliaca. El joven, de 29 años, convivía con su pareja Yovana Cisa Calla tras once años de relación. Sus deudos sostienen que habría sido asesinado por ella, quien presuntamente mantenía una relación extramarital con su jefe inmediato.
Severo Vilca Taype, hermano mayor de la víctima, informó que la necropsia oficial señaló intoxicación por químicos no especificados como causa de muerte. Sin embargo, un peritaje de parte contradice este resultado y concluye que la causa habría sido asfixia. “El cuerpo presentaba el rostro golpeado, hematomas, labios y uñas azuladas; además, el cadáver estaba en la cama cubierto con frazadas, no en el piso como suele ocurrir en una intoxicación”, explicó durante una manifestación en el pasaje Jáuregui.
El caso presenta varias irregularidades que han retrasado el proceso judicial por casi ocho años. Una de las principales es la desaparición de una supuesta carta de despedida que, según la familia, fue presentada por Cisa Calla una semana después del fallecimiento. Los familiares responsabilizan al fiscal Pedro Domingo Barrantes Escuela y a su asistente Vicky Jessica Reynoso Mendoza, de la Primera Fiscalía Provincial Penal Preparatoria de San Román–Juliaca, por la pérdida de este documento bajo cadena de custodia.

Un peritaje particular solicitado por la familia determinó que la carta no corresponde a la letra de Henry Vilca y que habría sido falsificada por su pareja. Esta conclusión contradice el análisis oficial, que validó la autenticidad del documento. La defensa de los implicados exige la presentación del original para su lectura en juicio, pero el documento está desaparecido y solo existen copias simples y certificadas que no han sido aceptadas.
Los deudos también denuncian que el fiscal Barrantes fue separado del caso en 2021 por incumplimiento de funciones, aunque el daño procesal ya estaba hecho. El juicio oral iniciado en 2025 ha sufrido constantes postergaciones, las cuales la familia atribuye a presuntas coordinaciones entre la defensa de Cisa Calla y operadores de justicia, motivo por el que presentaron denuncias ante el órgano de control del Ministerio Público.
La acusación incluye como posibles coautores a Marco Cisa Calla, hermano de la investigada, y a un tercero, presunto amante de Yovana Cisa. No obstante, en la etapa actual del juicio solo la expareja del fallecido enfrenta cargos formales. La familia exige celeridad y el esclarecimiento total de la muerte de Henry Vilca, el sexto de siete hermanos, cuyo cuerpo presentaba cerca de un litro de sangre por la boca y la nariz al momento del hallazgo.


