Familiares y compañeros de estudios de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, exigen justicia para Yeison Ronny Olivera Flores, estudiante de 20 años que murió acuchillado el viernes 9 de enero en Puno. Piden a las autoridades fiscales que el caso no quede impune ni sea minimizado por tratarse de una víctima masculina. Durante el velorio realizado el domingo en la provincia de San Román, decenas de personas exigieron el esclarecimiento del crimen que truncó la vida del joven, quien soñaba con convertirse en médico.
El crimen ocurrió en una vivienda ubicada en la primera cuadra del jirón Argentina, cerca de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno. Yeison recibió una herida punzocortante en el pecho a la altura del corazón durante una discusión con su pareja, Danitza Anel Pilco Laura, de 20 años, conocida por su participación en la película juliaqueña “Reinaldo Cutipa”. Los familiares describieron a la víctima como un joven tranquilo, sin antecedentes y destacado por su esfuerzo académico.
La madre del estudiante, residente en Puerto Maldonado, relató entre lágrimas que la última conversación con su hijo fue el jueves por la noche. Contó que Yeison le dijo con alegría que había aprobado todos sus cursos y que el viernes viajaría para visitarla. “A las tres de la mañana me avisaron que mi hijo había fallecido, no podía creerlo”, expresó, recordando que él le prometió cuidarla cuando fuera médico.
Los tíos del joven mostraron su indignación y señalaron que Yeison tenía muchos sueños y planes de vida. Indicaron que pensaba postular nuevamente a la carrera de Medicina, pese a que ya estudiaba otra carrera. “Esto no puede quedar impune, señor fiscal, por favor investigue bien, no se debe minimizar el caso por el hecho de que haya sido hombre”, reclamó un familiar.
Compañeros de la Facultad de Ciencias Biológicas confirmaron que Yeison era uno de los mejores alumnos, reconocido por su constancia y responsabilidad. Además, señalaron que mantenía una relación muy cercana con su familia y amigos desde la infancia. Un primo contó que crecieron juntos como hijos únicos y que ahora siente que carga con parte de los sueños que su familiar no pudo cumplir.
El féretro fue trasladado desde el centro poblado de Santa María de Ayavacas hasta el cementerio Gloria Eterna, acompañado por decenas de personas que pedían justicia. Mientras tanto, las autoridades fiscales tienen la responsabilidad de esclarecer el homicidio y determinar las sanciones correspondientes. La familia insiste en que el caso sea investigado con seriedad y sin ningún tipo de discriminación.


