El coordinador del módulo defensorial de San Román, Nivardo Enríquez Barriales, denunció la grave escasez de vehículos y personal policial en Juliaca. La inseguridad crece por la falta de apoyo logístico de autoridades locales hacia las fuerzas del orden. «La delincuencia es uno de los problemas más grandes que tenemos en la región de Puno», afirmó.
Juliaca cuenta únicamente con tres o cuatro unidades móviles operativas por comisaría para el patrullaje diario urbano. Un total de 447 agentes están asignados a la ciudad de Juliaca según cifras oficiales. De ellos, solamente 250 efectivos realizan rondas activas al día en las calles. Esta insuficiencia de recursos móviles limita drásticamente la capacidad de respuesta ante emergencias y prevención delictiva.
El número de agentes es importante pero la planificación estratégica también constituye un factor clave según Enríquez. El servicio de inteligencia policial no logra identificar a los grupos criminales organizados que operan en Puno. Esto refleja una gran ineficacia en el trabajo de algunos grupos especiales de la región. La falta de coordinación interinstitucional agrava el problema de inseguridad ciudadana existente en Juliaca.
Grupos especiales no muestran resultados efectivos
Enríquez Barriales pidió resultados concretos del trabajo de estos grupos ante la ciudadanía que cuestiona su efectividad en las calles ya que la opinión general es que los operativos especiales no generan el impacto esperado en la reducción de delitos.
Por otra parte, el Gobierno Regional de Puno no muestra ningún interés real en el tema de seguridad ciudadana regional ya que solo destinó 356 mil soles para la reducción de delitos durante el presente ejercicio presupuestal. Este monto presupuestal representa menos del 1% del total regional asignado para todas las áreas, una cifra que evidencia la baja prioridad que las autoridades otorgan a la seguridad pública.
Ningún gobierno provincial o distrital ha presentado proyectos de seguridad al Gobierno Regional hasta la fecha y las autoridades competentes no gestionan documentos para solicitar apoyo logístico necesario a la policía nacional. El gobierno central debe poner énfasis urgente en esta situación que afecta a la región donde la ausencia de iniciativas locales demuestra el desinterés político en el tema.
Autoridades no asisten a reuniones de seguridad
Nivardo Enríquez lamenta la escasa asistencia de autoridades provinciales titulares a las reuniones del Coresec, este desinterés perjudica mucho el trabajo articulado contra la delincuencia organizada en la región. Las reuniones de coordinación resultan improductivas sin la toma de decisiones clave.
Las autoridades locales priorizan obras de cemento y fierro por su visibilidad pública ante la población electoral. Nivardo Enríquez pide al gobierno regional que trabaje de oficio sin esperar proyectos de terceros institucionales, la Fiscalía debe investigar a quienes incumplen la asistencia obligatoria a espacios de coordinación interinstitucional ya que esta negligencia administrativa constituye un abandono de responsabilidades básicas ante la ciudadanía vulnerable.
La población de Puno demanda acciones concretas e inmediatas para enfrentar el crecimiento de la delincuencia urbana debido a la falta de recursos logísticos y compromiso político que continúa afectando a miles de familias puneñas quienes exigen que autoridades asuman con seriedad su responsabilidad en seguridad ciudadana integral.
