Entre 2019 y 2025, la Municipalidad Provincial de San Román en Juliaca otorgó apenas 200 licencias de construcción, una cifra irrisoria para una ciudad en expansión. Este bajo número refleja un enorme vacío en el control de obras urbanas, generando riesgos latentes en seguridad y legalidad para miles de viviendas construidas sin supervisión.
El informe oficial, emitido el 3 de noviembre de 2025, revela que solo dos obras fueron fiscalizadas en 2024, ambas sancionadas con multas equivalentes al 10% del valor total por ejecutarse sin licencia. La ausencia de inspecciones sistemáticas deja en evidencia la falta de un sistema de control eficiente, exponiendo a los ciudadanos a construcciones informales y potencialmente peligrosas.
Cifras
En 2019, se aprobaron 34 licencias, mientras que en 2020, el número cayó a 15, posiblemente por la pandemia. Sin embargo, en 2021, la cifra se recuperó a 49 licencias, aunque aún insuficiente para una ciudad en crecimiento. Estos datos contrastan con la demanda real de viviendas, donde miles de familias construyen sin permisos.
El 2022 cerró con 57 licencias, el año con mayor actividad en el período analizado, pero aún muy por debajo de lo necesario. En 2023, solo se registraron 5 licencias, una caída drástica que sugiere problemas administrativos o falta de transparencia. La municipalidad no ha explicado las causas de esta disminución abrupta.
Riesgos
El área construida autorizada supera los 150 mil metros cuadrados, pero no hay registros de inspecciones técnicas. Este vacío legal facilita la construcción informal, donde proyectos sin licencia podrían incumplir normas de seguridad, afectando la estabilidad de las edificaciones y la vida de sus ocupantes.
El monto recaudado por licencias alcanzó S/ 147,884.45, pero su destino sigue siendo opaco. La Subgerencia de Autorizaciones Urbanas admitió no contar con estadísticas consolidadas, lo que impide evaluar el impacto real de estas construcciones. Sin datos claros, los ciudadanos quedan desprotegidos ante posibles irregularidades.
Fiscalización
El informe, solicitado por el ciudadano Fredy Itusaca Zamata, incluye detalles de titulares, ubicaciones y tipos de obras. Sin embargo, no hay registros de infracciones, salvo las dos multas aplicadas en 2024. Esta falta de transparencia alimenta la desconfianza en un sistema que debería garantizar el cumplimiento de las normas.
La ausencia de fiscalizaciones sistemáticas y la falta de seguimiento a las obras autorizadas reflejan un sistema deficiente. Expertos advierten que esto podría incentivar la construcción ilegal, afectando la planificación urbana y la seguridad de los habitantes. La municipalidad debe responder por esta omisión.
Exigencia
Mientras la municipalidad justifica demoras en la entrega de información, los ciudadanos exigen mayor rigor. La falta de controles efectivos no solo pone en riesgo la legalidad de las construcciones, sino también la vida de quienes las habitan. Juliaca necesita un cambio urgente en sus políticas de supervisión urbana.


