El presidente de la urbanización San Isidro de la ciudad de Juliaca, Augusto Ríos confirmó que vecinos instalaron sistemas de seguridad autofinanciados como alarmas y cámaras por cuenta propia debido al profundo olvido de las autoridades locales. Este hecho impactante revela la desesperación ciudadana ante el abandono municipal y policial en el cercado juliaqueño.
Ríos anunció la colocación de un botón de pánico que ya opera en el Parque Las Aguas. Este equipo funciona para proteger a los residentes del sector y reducir riesgos de asaltos constantes; esta medida busca ofrecer respuesta inmediata ante emergencias que las autoridades no atienden con la rapidez necesaria actualmente.
La implementación de estos equipos es totalmente autogestionada por dirigentes y habitantes comprometidos con la seguridad vecinal. Ríos agradeció a una empresa privada que donó todos los aparatos de vigilancia y la cámara pendiente. La solidaridad empresarial suple la ausencia estatal en materia de seguridad ciudadana en este sector estratégico urbano.
Cantinas clandestinas generan inseguridad en límite con Zarumilla
Esta necesidad surgió por la fuerte inseguridad que atraviesan los habitantes de San Isidro día tras día. Además, existe una preocupante serie de cantinas reabiertas en el límite con el barrio Zarumilla, según denunciaron vecinos. Estos establecimientos operan sin control municipal y se convirtieron en focos de delincuencia y consumo de alcohol ilegal.
Augusto Ríos hizo un llamado urgente para la intervención y clausura inmediata de estos negocios que generan peligro. «Los residentes habían notificado esta reactivación peligrosa» de los establecimientos hace más de un año, enfatizó con preocupación ya que la inacción municipal persiste pese a las denuncias reiteradas presentadas formalmente por la junta de vecinos organizados.
El problema se agrava porque la respuesta policial es muy lenta o a veces totalmente nula frente a emergencias. «Esta urbanización se encuentra en el pleno centro, en el cercado de Juliaca», enfatizó Ríos con indignación. La ubicación céntrica no garantiza protección efectiva para los ciudadanos que pagan sus impuestos y servicios puntualmente.
Comisaría a tres cuadras tarda diez minutos en responder
La comisaría de la zona está ubicada a solo tres cuadras del sector de San Isidro e incluso a pesar de esta cercanía, la respuesta policial tardó diez minutos en el último incidente reportado. Los vecinos exigen mejorar urgentemente los tiempos de reacción ante las emergencias delictivas que ocurren cada vez con mayor frecuencia.
Los vecinos agrupados en las juntas se están defendiendo de la delincuencia sin apoyo oficial de los organismos. Ellos continuarán con estas acciones de vigilancia para garantizar un mínimo de defensa en su barrio. La autogestión ciudadana se consolida como única alternativa frente al abandono sistemático de las autoridades municipales y policiales juliaqueñas.
