Julia Mamani Quispe, vecina de la urbanización Santa Marcelina, en la salida a Cusco de Juliaca, denunció este martes que el agua potable que suministra Seda Juliaca presenta un fuerte olor a excremento desde hace tres días, situación que afecta a todo el sector y vuelve el líquido inutilizable.
La afectada explicó que el agua turbia y con mal olor no permite cocinar ni lavar la ropa. Además, indicó que el servicio solo llega hasta las 8 de la mañana, lo que obliga a los vecinos a abastecerse en pozos comunitarios con baldes que apenas alcanzan para un día de uso básico en el hogar.
Mamani Quispe denunció que el recibo mensual llega a 29 soles tras varios aumentos, cuando hace poco tiempo pagaban 20 soles por el mismo servicio. Cuestionó que Seda Juliaca sea puntual para cobrar, pero no para garantizar agua en buenas condiciones en esta urbanización de Juliaca.
Los vecinos del sector exigieron la presencia urgente del personal de Seda Juliaca para verificar el problema y realizar la limpieza necesaria del sistema de distribución. Señalaron que pagan puntualmente por un servicio que no cumple con los mínimos estándares de salubridad.
La residente manifestó que está dispuesta a llevar muestras del agua contaminada a las oficinas de la empresa si no atienden el reclamo. Asimismo, señaló que esta no sería la primera vez que ocurre este problema en la zona, ya que las fallas en el servicio de agua potable serían constantes, mientras los pobladores continúan pagando tarifas más altas sin recibir un servicio adecuado para el consumo humano.
