El jefe de la Oficina Descentralizada de Control en el Distrito Judicial de Puno resaltó que la justicia debe ayudar a la igualdad y tranquilidad en el país, y aseguró que existe un compromiso firme por parte del aparato judicial en momentos de debate nacional.
Al conversar sobre la confianza de la ciudadanía en los jueces, el funcionario destacó que la mentalidad cambia gradualmente, y que ese avance permite que la verdad y la justicia se encuentren en escenarios cada vez más cercanos y justos para la población.
Consultado ante la posible renuncia del Perú a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Lozada Cueva subrayó que la labor de los jueces muchas veces resulta incomprendida y sacrificada, pero que no por ello deja de ser indispensable para la paz social.
El jefe sostuvo que los magistrados en Puno muestran vocación, transparencia e inclusión en su trabajo, pues, según sus palabras, la función del juez consiste también en prevenir conflictos y sancionar a quienes se desvían de la norma.
Al recordar los hechos sociales recientes, manifestó que el país debe sanarse, y la justicia tiene la tarea de devolver la dignidad a quienes han sufrido, aunque el tiempo transcurra y la espera se torne difícil para las familias.
El funcionario concluyó pidiendo a la ciudadanía mantener la confianza en el sistema judicial, e invitó a ver su labor como una apuesta diaria por una justicia más humana, real y atenta a las necesidades colectivas en Puno.
