Mientras Puno vibraba con la Festividad Virgen de la Candelaria 2026, rompiendo expectativas en arribo de turistas y movimiento económico; la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (Obdefolk), realizaba un encuentro mundial de danzas bolivianas, que no opacó la fiesta de Puno.
El encuentro de la Obdefolk denunció un supuesto plagio de Puno; sin embargo, dicho evento, a pesar de haberse anunciado internacionalmente no tuvo injerencias en la fiesta de Puno, sino por el contrario, motivó el arribo de turistas internacionales.
Los visitantes nacionales y extranjeros quedaron satisfechos por los conjuntos, diversidad de danzas y varios días de concurso que presentó la región altiplánica con la Candelaria.
Paralelamente, ciudadanos bolivianos en diferentes partes del mundo, denunciaron un supuesto plagio y tergiversación de la cultura de su país. Ellos protestaron en diferentes países en comitivas que apenas superaban las 10 o 20 personas.
“Decimos no al plagio, porque nuestras danzas y nuestra música boliviana no tienen fronteras, viajan por el mundo y unen culturas, pero su origen boliviano tiene dueño, con historia, identidad y derecho de autor. La cultura no se roba, se honra y valora, se reconoce y respeta”, señalaron.
A ello se suma que incluso bandas del vecino país de Bolivia, participaron en la Festividad Virgen de la Candelaria, denotando que las diferencias culturales entre ambos países se originan a raíz de grupos que tendrían presuntos intereses políticos.
