Los manifestantes presentes en Lima fueron testigos de una traición más de parte de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) el día jueves 9 de febrero cuando, luego de una reunión con el gobierno, se retiraron junto a todos sus integrantes abandonando a los demás protestantes.
Según contó Alberto Alejo, periodista de Pachamama Radio, la policía nacional del Perú, dejó pasar a la delegación de la CGTP hasta el centro de Lima y, posteriormente, un grupo de dirigentes de dicha organización ingresó al palacio de gobierno tras lo cual dejaron de participar en la marcha.
Lo mismo pasa con las organizaciones de reservistas quienes, una vez presentes en las marchas, se repliegan rápidamente a pesar de que, varias veces, ellos indicaron que lucharon del lado del pueblo.
Cabe indicar que, en la actualidad, los sindicatos reconocidos legalmente tienen nexos con grupos de poder económico mediante el financiamiento de varias de sus actividades como viajes, alojamiento y reuniones, a través de Organizaciones no Gubernamentales como Reflexión Democrática.
