La industria de los hidrocarburos es un negocio a nivel mundial y tiene un trato especial, donde las empresas transnacionales buscan ganancias extraordinarias basándose en el comportamiento del sistema económico mundial, opinó el experto Lucas Quispe.
Dijo que en ese marco, el poder económico mundial es indispensable para las empresas monopólicas y en un contexto de guerra entre Irán e Israel, que seguramente el Consorcio Camisea previó que duraría un buen tiempo, se produjo el aumento del insumo.
“En un contexto de guerra estos combustibles tienden a subir. Ahora, Camisea dice que hay una rotura de tubería de gas, pero eso no tendría por qué afectar el GLP, pues este no proviene del gas natural”, sostuvo.
Explicó que el GLP proviene de la tubería de líquidos de gas, que no ha sufrido ningún daño; pero como en Lima hay mayor consumo de gas natural y al no haber “volcado la demanda a los balones de gas”, por eso ha escaseado el GLP.
Para Quispe, ello se trata de una especulación. “En nuestro país no hay soberanía nacional y nunca va a haber porque las empresas tienen que ser necesariamente monopólicas”, agregó.
Dijo que estas no trabajan con su propio capital, sino tienen que tener ganancias y también una libre modalidad de mercancía, porque ‘siempre’ van a exportar.
