Más de 2,247 habitantes del distrito de Ocuviri, en la provincia de Lampa, están en riesgo inminente debido al desborde del río causado por intensas lluvias y granizadas. Raúl Quispe Béjar, responsable de Defensa Civil del distrito, alertó que el caudal del río aumentó peligrosamente tras una granizada que duró una hora y media en las partes altas de la zona, derribando puentes y defensas ribereñas.
Quispe Béjar describió la situación como crítica, señalando que varias viviendas ya tienen agua en su interior y otras están a punto de ser inundadas, con niveles que alcanzan hasta dos metros de altura en algunos sectores. «Prácticamente todo se vuelve río ahora, una laguna ya», expresó el funcionario, quien mostró preocupación por la seguridad de los pobladores.
Las autoridades locales han agotado sus recursos tras enfrentar emergencias continuas durante el mes de febrero. Por ello, solicitaron apoyo urgente al Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), al Gobierno Regional de Puno y a la Municipalidad Provincial de Lampa. Quispe Béjar enfatizó que necesitan ayuda concreta, como maquinaria pesada y materiales de contención, y no solo visitas protocolares.
Sectores como «Soberanía», ubicados en la parte alta del distrito, ya están siendo afectados por el desborde. Las defensas ribereñas, construidas previamente, están cediendo ante la fuerza del agua, lo que pone en riesgo al centro poblado y a los barrios aledaños. El funcionario advirtió que más de dos mil personas podrían verse gravemente afectadas si no se toman medidas inmediatas.
Raúl Quispe hizo un llamado urgente a las autoridades regionales y nacionales para que envíen recursos como mallas gaviones, sacos terreros y maquinaria pesada. Estos materiales son esenciales para contener el desborde y evitar que la situación empeore. El responsable de Defensa Civil alertó que, si las lluvias continúan esta noche, las consecuencias podrían ser devastadoras para toda la zona urbana de Ocuviri.
La población de Ocuviri espera una respuesta rápida y efectiva de las autoridades para enfrentar esta emergencia. Mientras tanto, los habitantes permanecen en alerta, preparados para lo que podría ser una noche crítica en medio de las fuertes lluvias que no dan tregua a la región.
