Les pagamos por nada: En cinco años los legisladores puneños y asesores ganarán 26 millones, pero su trabajo no lo sustenta

Presentaron 2305 proyectos y aprobaron 560 leyes; gran parte declarativas, muchas sin impacto y varias cuestionadas por afectar derechos y priorizar intereses políticos

Cada congresista recibe más de S/5 millones en 5 años; cinco puneños suman S/26 millones, pero solo 24% de sus proyectos logra convertirse en ley, algunas lesivas a los DDHH

El Congreso peruano asigna S/76 mil 700 mensuales a cada congresista y sus 7 asesores, totalizando S/1 millón 049 mil 600 anuales por legislador. En cinco años, un solo congresista y su equipo reciben S/ 5 millones 248 mil 000, mientras que los cinco congresistas puneños suman S/26,240,000. Estos montos contrastan con el sueldo mínimo nacional de S/1 mil 025, equivalente a 28.7 veces menos que el ingreso mensual de un congresista.

Producción legislativa:

Los cinco congresistas puneños presentaron 2 mil 305 proyectos de ley entre 2021 y 2025 pero solo lograron aprobar 560 leyes, lo que representa un 24% de efectividad legislativa en un período marcado por polémicas, leyes declarativas y propuestas sin impacto real, esto según información que se extrae del sitio del portal de transparencia del mismo Congreso; de los 5 parlamentarios por Puno. El análisis revela que Flavio Cruz, Carlos Zeballos, Jorge Flores Ancachi, Wilson Quispe y Oscar Zea priorizaron cantidad sobre calidad, con un 40% de iniciativas concentradas en 2025, año preelectoral, lo que podría significar que lo hacen para promover sus candidaturas.

El Congreso de la República se convirtió en escenario de hiperproductividad sin resultados. Mientras la ciudadanía exigía soluciones a crisis económicas y sociales, estos legisladores destinaron recursos a 200 leyes declarativas, 90 leyes para universidades sin presupuesto y 30 proyectos cuestionados por favorecer impunidad. Las cifras exponen un patrón: solo el 15% de sus leyes tuvo autoría principal.

- Contenido Patrocinado -

La creación indiscriminada de universidades fue una constante. Entre los cinco suman aproximadamente 90 proyectos para nuevas casas de estudio, muchas sin estudios de viabilidad. Además, 120 leyes aprobadas afectaron derechos humanos, ya sea por omisión o diseño regresivo. La pregunta persiste: ¿legislaron para el pueblo o para réplicas mediáticas?

FLAVIO CRUZ:

Flavio Cruz presentó 240 proyectos de ley entre 2021 y 2026, pero solo 42 fueron de su autoría principal, un 17.5% del total. Aprobó 212 leyes, aunque el 58.7% fueron declarativas, sin impacto presupuestal. En 2025, su producción se disparó: 96 iniciativas, el 40% de su trabajo en un solo año, con 61 leyes simbólicas como “días conmemorativos” o “interés nacional”.

Sus 6 propuestas más polémicas incluyen la modificación de normas penales que favorecen la prescripción de delitos y el retiro masivo de CTS y AFP sin sustento actuarial. También impulsó 18 universidades sin financiamiento, como la Universidad Nacional de Desaguadero, criticada por falta de recursos. Su tasa de éxito legislativo fue 36.2%, baja para su volumen de trabajo.

Cruz ocupó cargos clave como presidente de la Comisión de Justicia, pero su labor generó contradicciones. Mientras promovía derechos humanos, apoyó 14 leyes regresivas, como reformas al Código Penal que debilitan la persecución del crimen organizado.

CARLOS ZEBALLOS:

Carlos Zeballos presentó 409 proyectos, pero solo 27 leyes llevaron su firma como autor principal, un 6.6% de efectividad. Aprobó 119 leyes, aunque el 11% fueron declarativas. En 2025, su producción cayó: 72 proyectos, con 4 de autoría propia, y 7 leyes declarativas sin peso normativo.

Entre sus iniciativas más cuestionadas está la Ley 32330, que incorpora a adolescentes de 16 años al sistema penal adulto, y la Ley 32419, que otorga amnistía a militares investigados por violaciones a derechos humanos. También creó 7 universidades, como la Universidad Nacional de Talara, sin evaluar demanda real.

Zeballos ocupó puestos en Fiscalización y Ciencia, pero su gestión destacó por contradicciones. Presentó proyectos para derogar leyes que él mismo apoyó, como la reforma previsional. Organizaciones de derechos humanos lo señalan por participar en normas que amenazan el Estado de Derecho.

JORGE FLORES ANCACHI:

Jorge Flores Ancachi presentó 464 proyectos, con 71 leyes de autoría principal, un 15.3% de éxito. Aprobó 152 leyes, pero el 18.8% fueron declarativas. En 2025, su ritmo decayó: 21 proyectos, todos de su autoría, pero con 4 leyes simbólicas, como la protección de capillas en Puno.

Sus 6 leyes más polémicas incluyen la reforma de bicameralidad, que aumenta el gasto público, y la Ley 32123, que restringe retiros de AFP. Creó 20 universidades, como la Universidad de Desaguadero, sin garantizar calidad. Dirigentes lo acusan de “populismo legislativo” por priorizar obras sin presupuesto.
Flores ocupó 10 comisiones, incluyendo Fiscalización y Presupuesto, pero su legado es mixto. Aunque defendió derechos de personas con discapacidad, también impulsó 8 leyes autoritarias, como la pena de muerte por terrorismo, que violan tratados internacionales.

WILSON QUISPE:

Wilson Quispe lidera en volumen: 587 proyectos presentados, pero solo 40 leyes de autoría, un 6.8% de efectividad. Aprobó 117 leyes, aunque el 56% fueron declarativas. En 2025, su producción fue 73 proyectos, con 14 de autoría, pero 4 simbólicas, como el asfaltado de carreteras en Puno sin fondos asignados.

Sus 6 iniciativas más controvertidas incluyen amnistías a Pedro Castillo y retiros masivos de AFP que debilitan el sistema previsional. Creó 27 universidades, como la Universidad de Carabaya, sin estudios técnicos. Renunció a Perú Libre en 2024, pero su gestión sigue marcada por acusaciones de demagogia.

Quispe ocupó 16 comisiones, pero su credibilidad se resquebrajó. Dirigentes de Puno lo critican por “abandonar al pueblo” mientras promovía leyes sin impacto. Su defensa de Castillo contrastó con su votación a favor de normas que debilitan la lucha anticorrupción.

OSCAR ZEA:

Oscar Zea presentó 604 proyectos, el récord del grupo, pero solo 8 leyes propias, un 1.3% de efectividad. Aprobó 69 leyes, con 21% declarativas. En 2025, su producción se disparó: 267 proyectos, el 44% de su trabajo en un año, con 68 leyes simbólicas, como la creación de institutos tecnológicos sin recursos.

Sus 6 propuestas más polémicas incluyen la Ley 32123, que fusiona AFP y ONP sin viabilidad fiscal, y proyectos para prohibir menores en protestas, criticados por restrictivos. Creó 18 universidades, como la Universidad de Loreto, sin garantizar sostenibilidad. Cambió de bancada de Perú Libre a Somos Perú, lo que generó acusaciones de transfuguismo.

Zea ocupó cargos en Presupuesto y Transportes, pero su labor se centró en leyes declarativas.

Balance:

Los cinco congresistas aprobaron 560 leyes, pero 200 fueron declarativas y 120 afectaron derechos humanos. Presentaron 2305 proyectos, pero solo 215 tuvieron autoría principal. El 40% de su producción en 2025 evidencia una estrategia electoral, no legislativa.

Las 70 universidades creadas sin presupuesto y las 30 leyes procrimen revelan un patrón: priorizar réplicas mediáticas sobre soluciones reales.

Cifra: 47 Universidades creadas sin estudios de viabilidad, ni presupuesto; sin embargo, hay más de 300 propuesta de Ley, considerando que tenemos 122 (51 públicas y 72 privadas).

Dato: Desde agosto de 2021 hasta octubre de 2025 ya ha promulgado alrededor de 999 leyes publicadas en el Diario Oficial El Peruano. Esto representa aproximadamente 33 % de todas las leyes publicadas en el país desde 2006 hasta 2025.

Cuadro congresistas por Puno

Últimas Publicaciones

Contenido relacionado