Ley da beneficios laborales a trabajadores CAS y amenaza reforma del servicio civil

Experta advierte que la norma da el golpe final a la reforma del servicio civil, vigente desde 2013 sin lograr implementarse en ninguna entidad

Nueva ley otorga 14 sueldos y CTS a trabajadores CAS del Estado, con un costo fiscal de 2,800 millones de soles para todos los peruanos

El gobierno publicó una ley que otorga 14 sueldos y compensación por tiempo de servicios a los trabajadores CAS del Estado, con un impacto fiscal de 2,800 millones de soles, según el Ministerio de Economía.

La norma, publicada en edición extraordinaria de El Peruano durante el debate presidencial, convierte en la práctica a los servidores CAS en trabajadores equivalentes al régimen 728, aplicable tanto a temporales como a permanentes.

La expresidenta de SERVIR, Janeyri Boyer, sostuvo que «todos los servidores públicos merecen ver reconocido su esfuerzo en igualdad de condiciones, sin importar si son CAS, 728 u otro régimen laboral».

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Golpe final a la reforma del servicio civil

El régimen 728, un sistema privado importado al sector público en los años 90, buscaba atraer talento con mejores remuneraciones a nuevas instituciones estatales, a diferencia del régimen 276, preconstitucional desde 1984.

Sin embargo, Boyer advirtió que la ley representa el golpe final a la reforma del servicio civil, pues ninguno de los tres regímenes —276, 728 ni CAS— cuenta con carrera administrativa que premie el esfuerzo.

Además, la experta señaló que la Ley del Servicio Civil, aprobada en 2013, no logró implementarse en ninguna entidad pública tras más de 12 años de vigencia, por la falta de compromiso político entre los sucesivos gobiernos.

Retos para SERVIR y la calidad del servicio público

La norma equipara los beneficios de los CAS a los del régimen 728, con gratificaciones de julio y diciembre más CTS, sin establecer aún una carrera pública que diferencie el desempeño entre los servidores del Estado.

Para Boyer, la alta rotación de directivos —con jefes que duran apenas un mes— provoca que los servidores con vocación terminen flotando sin incentivos claros, mientras funcionarios corruptos permanecen «soterrados y camuflados» dentro del aparato estatal.

Ante este panorama, Boyer propone que SERVIR apueste por capacitación de alto impacto y fortalecimiento del nivel subnacional, donde los servicios públicos están más cerca de la ciudadanía y existe mayor estabilidad institucional que en el nivel nacional.

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