El abogado Efraín Sullca, quien se encuentra en Lima respaldando a los protestantes de las provincias, denunció una serie de actos de acoso y persecución ilegal contra las delegaciones y letrados.
Indicó que a todos los detenidos se les retiene sus documentos y se los devuelven días después. Los mantienen sin agua, sin alimentos, les arrebatan sus objetos personales, su dinero y otros bienes.
Además, los trasladan a comisarías lejanas, de manera que sus abogados tienen que movilizarse grandes distancias. Lo mismo ocurre cuando devuelven los documentos y los objetos personales, pues obligan a los intervenidos a recorrer grandes distancias.
Cabe indicar que, durante toda la estadía de los protestantes de la ciudad de Lima, la policía los ha hostigado, acosado, perseguido, golpeado e incluso, matado sin que la prensa capitalina diga nada y no hay mayor actuación de organismos como la Defensoría del Pueblo.
