Las lluvias torrenciales de marzo han superado todos los récords en Puno, provocando ríos crecidos, vías bloqueadas y un aumento histórico en el nivel del lago Titicaca. Según el ingeniero Sixto Flores Sancho, director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) Puno, este fenómeno es atípico y ha tomado por sorpresa a la región, con un incremento de más de un metro en el nivel del lago desde enero, algo no visto desde 1990.
En los primeros doce días de marzo, la cantidad de agua caída igualó a la que normalmente se espera para todo el mes. Esta intensidad de lluvias causó que, entre el 10 y el 16 de marzo, varios ríos alcanzaran niveles críticos, desbordándose en algunas zonas y generando emergencias en comunidades aledañas.
El lago Titicaca, el más grande de Sudamérica, ha experimentado un crecimiento impresionante, alcanzando niveles que no se registraban desde hace más de tres décadas. El ingeniero Flores Sancho calificó este fenómeno como «bastante atípico» y destacó que aún no se tiene una causa científica confirmada que explique estas lluvias extraordinarias.
Aunque se mencionan el cambio climático y la activación de sistemas de circulación atmosférica como posibles factores, no hay estudios concluyentes que determinen las razones exactas de este comportamiento climático. Por ahora, solo se manejan hipótesis para entender lo que está ocurriendo en la región.
El ingeniero Flores Sancho aclaró que, afortunadamente, las lluvias han disminuido desde el sábado pasado y se espera que en los próximos días sean mayormente ligeras o moderadas. Sin embargo, los suelos saturados de agua mantienen el riesgo de crecidas rápidas de los ríos y posibles emergencias.
Puno ya ha enfrentado eventos similares en el pasado, como en los años 1984, 1985, 1986, 2001 y 2012, cuando también se registraron crecidas importantes del lago Titicaca y lluvias intensas. Sin embargo, el fenómeno de este 2025 se asemeja más al ocurrido en 2012, marcado por precipitaciones significativas y desbordes.
A pesar de las lluvias intensas, el ingeniero Flores Sancho recordó que Puno ha sufrido un déficit hídrico constante desde 2022 hasta el año pasado. Por ello, es crucial prepararse para la temporada seca que se aproxima, la cual suele extenderse de mayo a noviembre y podría traer consigo otro año de escasez de agua.
Finalmente, el director de SENAMHI Puno hizo un llamado a la población a mantenerse alerta y trabajar de manera coordinada con las autoridades. La prevención y la colaboración son esenciales para enfrentar tanto las lluvias extremas como la posible sequía que podría afectar a la región en los próximos meses.
