Los que más ganan con las protestas que continúan en la región, son los grupos dedicados a actividades informales, como la minería y el contrabando, pues al no haber control policial en las carreteras, han pasado mercadería al vecino país de Bolivia, opinó el analista político Walter Apaza Zela.
Indicó que en el fondo hay intereses económicos que benefician a estos grupos y también intereses políticos, pues ya ha quedado demostrado que el país vive una realidad que no se solucionará con protestas.

“Al Estado le interesa Puno, porque aquí hubo fallecidos y ejecuciones de ciudadanos por parte de la Policía Nacional, hechos que no están siendo investigados”, señaló.
A través de Pachamama radio, descartó que el interés del Estado en Puno sea el litio, pues considera que la región es pobre en este recurso, a comparación de Argentina, Bolivia y Chile; además, cuestionó la ‘intromisión’ de los dirigentes en esta coyuntura.
